Vertificación EMAS de gestión ambiental

Beneficios de un Sistema de Gestión Ambiental según el Reglamento EMAS

Los principales beneficios de la excelencia en la gestión ambiental de acuerdo con EMAS según Reglamento 761/2001:

  • Ahorro de costes a medio/largo plazo. Un sistema de gestión ambiental según el Reglamento EMAS implica que la organización mejore el control y optimización del consumo de materias primas y energía. Se optimizan los costes derivados de la gestión o tratamiento de los residuos y emisiones. Se ahorran costes de limpieza y restauración ambiental derivado de fugas accidentales. Implica una reducción del riesgo de accidentes y por tanto de los costes derivados.
  • Mejora la imagen y la reputación. Esta mejora se transmite a los clientes, a la Administración, a los empleados, inversores, prensa, grupos de defensa del medio ambiente y al público en general. El EMAS es un distintivo ambiental de prestigio, reconocido por la Unión Europea (UE).
  • Cumplir la legislación puede suponer una mejora de las relaciones con la administración ambiental. Con el EMAS se adopta una política activa frente a la legislación existente y futuras regulaciones ambientales que le puedan afectar. Así mismo aumentan las posibilidades de recibir ayudas públicas para realizar actuaciones ambientales.
  • Mejora la gestión empresarial de  la organización, incorporando instrumentos estratégicas como la mejora de la comunicación interna y externa, la formación y la capacitación del personal, el uso de indicadores, el control de incumplimientos y la revisión por parte de la dirección, entre otras cosas, que hacen que mejore la organización.
  • Motivación e integración del personal en la gestión al implicarlo para alcanzar unos objetivos comunes y ser conscientes que gracias a sus actuaciones se consiga minimizar los efectos negativos sobre el medio ambiente

3. Requisitos del Reglamento EMAS

Los requisitos de un sistema de gestión ambiental según el Reglamento EMAS no contemplados en ISO 14001 son:

  • ­Realizar una implantación por centros productivos del sistema de gestión ambiental según el reglamento EMAS.
  • Compromiso a adoptar las “mejores tecnologías disponibles” a partir de la política ambiental.
  • Evaluación y registro de efectos ambientales en el marco del sistema de gestión ambiental.
  • Los objetivos y metas ambientales deben garantizar la mejora ambiental quantificable.
  • Recomienda el uso de indicadores comprensibles, inequívocos y que permitan la “comparación año a año y con los requisitos legales aplicables”.
  • Aplicar política y procedimientos a subcontratistas que trabajan en el propio centro.
  • Obligación de realizar una “Declaración Medioambiental” pública y accesible. Es un documento en el que la organización da a conocer públicamente sus actuaciones y resultados ambientales, así como los esfuerzos que está realizando con la finalidad de reducir al máximo posible su impacto ambiental. La Declaración se debe redactar de manera resumida y en un lenguaje fácilmente comprensible.
  • Validación anual de la declaración ambiental por un verificador medioambiental acreditado para EMAS.

Aunque tienen requisitos similares, el Reglamento EMAS es más exigente que la norma ISO 14001. Un Reglamento EMAS es integrable en un Sistema de Calidad ISO 9001 e ISO 14001.

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